
Sizzla es un artista jamaicano, rastafari, que hace música reggae con una intensa actividad desde 1990, habiendo sacado nada menos que 37 discos desde el 95… En principio, este mes iba a realizar una pequeña gira por España, pero ha resultado muy polémica y ha habido mucha gente que se ha declarado en contra de que se le permitiese actuar en las salas españolas, sobre todo desde los colectivos de gays y lesbianas.
La polémica con Sizzla viene desde el 2004, año en que se le prohibe dar conciertos en el Reino Unido, tras una investigación en la que había indicios de que la actividad de un grupo de artistas de reggae había podido incitar a cometer asesinatos. Varias de sus letras contienen referencias en contra de los homosexuales, algo que tampoco resulta demasiado chocante dada la abierta combatividad antihomosexual de parte de los miembros del movimiento Rastafari. Tras ese incidente, en 2007 se le cancelaron conciertos en Canadá, tras las protestas de Stop Murder Music, una asociación creada para luchar contra el odio diseminado contra los gays por ciertos artistas jamaicanos.
Sizzla respondió a la críticas con su canción “Nah apologize”, en la que no sólo no pide perdón, sino que lanza más odio contra los gays. Posteriormente también se le impidió actuar en Alemania, tras resultar asesinado un gay tras uno de sus conciertos (en dicha canción tiene letras como “Mata a un maricón y siéntete orgulloso” o “Quema a los hombres que lo hacen por detrás con otros hombres… muerte a los maricas”).
Con estos antecedentes, el roce con la comunidad homosexual era de esperar. Las asociaciones de gays y lesbianas (en Galicia, Colega Galicia y Maribolheras Precárias) exigen que en sus conciertos haya cobertura policial y que se aseguren de que sus letras no incumplen la legalidad española. Porque aquí entra otro tema espinoso, y es que en Jamaica, su país de origen, no sólo sus letras no son delito, sino que es delito la homosexualidad. Cuando pisa territorio europeo se le mira con lupa, sobre todo dado su historial, y no es para menos.
Ya ha habido enfrentamientos entre las asociaciones homosexuales y los promotores de los distintos conciertos en distintas partes de España (Bilbao o Granada, por ejemplo), y el caso es especialmente polémico cuando los conciertos de este hombre están subvencionados con dinero público. En Santiago el caso ha rozado lo surrealista…
Desde hace unos días, en las versiones locales de los periódicos se discute el tema, transmitiendo las protestas de los colectivos, hasta ahí todo correcto. Pero el esperpento ha llegado hoy, con la noticia de la cancelación del concierto con una supuesta nota de prensa de la Sala en la que se daría el concierto, la Sala Capitol, sintiendo mucho haberse visto involucrada en la polémica y declarando la cancelación del evento. Como el caso era tan raro, me extrañó comprobar que en la web de la sala no se hiciese referencia a la cancelación, descubriendo más tarde que la supuesta cancelación había sido un bulo….
De momento, el concierto sigue adelante como estaba previsto, no sin situaciones raras y tensiones de por medio, y el revuelo queda montado. ¿Qué opinión tenéis de todo el asunto?
Más info | Sizzla en la Wikipedia.
Sinceramente considero que es una desgracia que haya gente que piense así, pero tampoco me sorprende, tanto él como yo hemos sido educados en el odio a una orientación sexual y sin embargo yo respeto toda orientación sexual (incluso la heterosexual), además, le compadezco.
No creo que se deba cancelar nada, en este estado hay libertad de expresión, mientras que sus seguidoras y seguidores no se dediquen a atentar contra las libertades de otras personas, ese hombre puede decir lo que quiera, simplemente no se debe caer en su juego.
Pero que tenga bien claro una cosa, su libertad termina donde empieza la de los demás, si trata de romper esa barrera, puede que se encuentre con uñas y dientes.
Respeto ante todo
Pues yo no estoy de acuerdo en que no se debe cancelar un concierto por consignas racistas, homófobas o de cualquier tipo que atenten contra una persona.
Acudir al derecho de la libertad de expresión si no cumples tú mismo los derechos de los demás no tiene ningún sentido.
Este tipo, si cantó canciones con contenido homófobo, racista o lo que sea no debió haber salido al escenario y punto.
Y por lo que vi ayer en la sala capitol, el concierto se realizó y hubo algún grupo de gente manifestándose.
Bueno, yo creo que la solución debería ser una combinación. Derecho a expresión: sí, y por tanto se le debería dejar cantar.
Pero en el momento en que empiece a atentar contra grupos de personas con proclamas agresivas en una actuación pública, denuncia al canto y medidas legales. Y a partir de ahí, que resuelvan los jueces.
Si se cancelase antes de empezar el concierto no dejaría de ser una censura anticipada
Si en un principio el personaje este tiene este tipo de letras no se le debería dar ningún tipo de bombo, y cambiar las letras de las canciones también sería censura no?
Si esperas a después del concierto, el daño ya estará hecho y las medidas legales serán en vano, pues lo que te interesa es que la situación en sí ya no se produzca.
Y repito, hablar de tolerancia con alguien intolerante, valga la redundancia, no me parece justo.