¿Apoyando a la música de base?

Foto del Rock Club, la sala que toca cerrar esta vez

Foto de Quant en el Rock Club, la sala que toca cerrar esta vez

Muy acertada la reflexión de Javier Becerra acerca de la Sala Rock Club de Ourense.

Cabe hacer una reflexión, válida tanto para Ourense en particular como para todas las localidades en general. ¿Qué hacen más por la música local, las salas de conciertos o los fastos que los Ayuntamientos programan (generalmente en las fiestas y poco más)? Y es que lo que una panda de chavales necesita no es, por muchos 600, 1.000 o 2.000 euros que les paguen, subir en la plaza mayor a un escenario que les desborda para tocar delante de mil o dos mil personas que “pasaban por allí”. No, lo que necesitan los chicos es una tarima en el que poder crecer antes de dar el salto, si es que este llega. Lo que necesitan es ver a los grupos nacionales e internacional tocando a un palmo de distancia para empaparse de su actitud y presencia. Lo que necesitan, en definitiva, es que existan salas como el Rock Club y tantas otras en las que el rock se expande como un virus.

Javier Becerra, en Retroalimentación. Qué poco se valora a las salas que programan conciertos a pesar de las dificultades que se ponen desde los “organismos oficiales”, y su gran esfuerzo por traer a grandes grupos a estas pequeñas ciudades…

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