Muy acertada la reflexión de Javier Becerra acerca de la Sala Rock Club de Ourense.
Cabe hacer una reflexión, válida tanto para Ourense en particular como para todas las localidades en general. ¿Qué hacen más por la música local, las salas de conciertos o los fastos que los Ayuntamientos programan (generalmente en las fiestas y poco más)? Y es que lo que una panda de chavales necesita no es, por muchos 600, 1.000 o 2.000 euros que les paguen, subir en la plaza mayor a un escenario que les desborda para tocar delante de mil o dos mil personas que “pasaban por allí”. No, lo que necesitan los chicos es una tarima en el que poder crecer antes de dar el salto, si es que este llega. Lo que necesitan es ver a los grupos nacionales e internacional tocando a un palmo de distancia para empaparse de su actitud y presencia. Lo que necesitan, en definitiva, es que existan salas como el Rock Club y tantas otras en las que el rock se expande como un virus.
Javier Becerra, en Retroalimentación. Qué poco se valora a las salas que programan conciertos a pesar de las dificultades que se ponen desde los “organismos oficiales”, y su gran esfuerzo por traer a grandes grupos a estas pequeñas ciudades…









Nuevo post: Apoyando a la música de base – http://pistaoculta.com/QW
RIP a una mas, ya lo había leido, es indignante. La iniciativa individual y la unión de todos esos granitos de arena es el motor primordial para que aqui, en galicia salgan adelante grupos con potencial. Es una comunidad maltratada en este ambito, donde la poca iniciativa de pequeñas salas se ve muy coartada Menos festas veciñais y más permisos y facilidades para que el talento tenga su oportunidad en un garito de aforo limitado donde la interacción con el púlblico, el cara a cara sea eléctrico.
fabrica de chocolate, iguana, mardigras, auriense rock café, nautico, sala nasa, sala mondo, sala moon,sala karma…y que vengan muchas más!
y portales como estos que haceis mucho por nosotros
Lo malo es que no solo no ayudan a las salas que intentan llevar a cabo una programación cultural independiente de la oficial, sino que contra lo que sería deseable, todo son pegas.
Es mucho más útil para la actividad cultural de una ciudad (porque la música es cultura, a veces parece que esto se olvida en los Ayuntamientos) las salas pequeñas con una programación activa, que la inversión puntual que se realiza en las fiestas de pueblo de turno. Con las salas se crea público fiel, los asistentes a un concierto de las fiestas probablemente estén de paso y no se acuerden más del grupo…
Y gracias por la parte que nos toca