Crónica: concierto de Sidonie en la Sala Capitol

sidonie

Gracias a IdeaRock pude estar el sábado pasado en el concierto que los barceloneses Sidonie dieron en la Sala Capitol de Santiago. Con un aforo respetable (sin llegar a llenar la Capitol o tener que ocupar el piso de arriba, pero llegando a unos tres cuartos de aforo), la banda se hizo de rogar en los más de 40 minutos que tardaron en salir desde el final del concierto de los teloneros.

No les había oído nunca en directo, y su último disco, “El incendio“, continuó distanciándose de los primeros discos con los que empezaron a gustarme (sobre todo en inglés con el hindú Sidonie y Shell Kids, y menos en el primero en español, Fascinado). El camino hacia el “pop-rock estilo Pereza” se inició con Costa Azul, y lo culminaron con “El incendio”, un disco que se presenta como sincero y liberado de las ataduras que les impedían hablar de amor, pero que a mi me resulta empalagoso, ñoño y demasiado ligero. El paso al castellano y a trabajar con Sony-BMG repercutió bastante en cuanto al interés que tenían sus canciones (y en algunas cosas más, como su postura oficial frente a la “piratería”), pasando de un pop-rock psicodélico a una mezcla mucho más ligera y asequible, que lógicamente les valió para acercarse a más público… pasando a ser “un grupo más”.

Aún así, contra todo pronóstico, el grupo me gustó bastante en directo. Tenía la idea de que iban a renegar de sus anteriores trabajos y se centrarían en la línea tomada con Costa Azul y El Incendio, pero no fue así ni mucho menos. Volvieron atrás con varios temas de Fascinado e incluso a canciones de Shell Kids y la psicodelia del primer disco homónimo.

Las canciones más coreadas por el público eran las que menos me gustaban, pertenecientes a los dos últimos discos, aunque no sé si por inercia o por verdader gusto los temas revisitados tampoco quedaron exentos de coros y aplausos. De todas formas, en directo los temas sonaban menos flojos y planos de lo que me parecen en el disco, ya que los tres miembros del grupo (Marc Ros, Jesús Senra y Alex Pi) contaban con el apoyo de una guitarra adicional y un órgano Hammond, que ayudaron a dar un sonido más denso y rockero a las canciones de la banda.

Incluso se atrevieron a volver a los orígenes y se dejaron llevar un poco por la senda de la psicodelia de inspiración Doors/hindú, con un tema acompañado por el sitar (y apenas letra, sólo un par de frases en indio), y una versión de The Doors al acabar el concierto, en los bises. Mucho más interesante este camino que el que han decidido tomar con los últimos discos, por cierto (tanto en directo como en grabación).

Además de los temas más destacados del último disco (El incendio, Por ti, Viva el loco que inventó el amor, Nueva York, Mi garganta o El adiós), no se olvidaron de algunos de sus anteriores “éxitos” (relativos, ya que el público que les sigue actualmente es bastante mayor al de aquella época), como “Sidonie goes to Moog”, “Fascinado”, “Bohéme” y, sobre todo, temas del que me parece su mejor disco, Shell Kids, como “On the sofa”.

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Para la puesta en escena de “Giraluna”, tocada sólo por Marc Ros y el órgano Hammond, pidieron al público que nos sentásemos, mientras  Marc caminaba entre el público y la bola de luces de la Capitol hacía de Sol cuando correspondía. Quedó curioso, aunque resultó incómodo estar medio encogido para no desentonar en el paisaje de “girasoles” que mirábamos a quien hacía de sol al que se dirigían las miradas, Marc.

Otro par de canciones contaron con detalles, primero en forma de explosión de confetti y finalizando el concierto, como explosión de bengalas, acabando el show con el pequeño “incendio” que evocaba a su último trabajo:

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Os dejo algunos vídeos del concierto, que añadiré según se suban a YouTube (podéis verlos en mi  canal)…

Bohéme:

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Viva el loco que inventó el amor:

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