
Reverend Horton Heat
The Reverend Horton Heat (“El calor del Reverendo Horton“) es el nombre bajo el que se esconde la banda liderada por Jim Heath (el Reverendo), que se acompaña por Jimbo Wallace al contrabajo y Paul Simmons a la batería para formar uno de los conjuntos del punkabilly más exitosos. En activo desde 1985 con algunos cambios en la formación, la banda es un grupo de culto por la cantidad de géneros que abarcan y lo perfectamente que lo hacen…
Inicialmente estaba previsto que les acompañasen Supersuckers como teloneros, pero ante su cancelación de la gira europea por motivos familiares la banda del Reverendo alargó un poco su concierto. En la Capitol, además se contó con una pequeña sesión musical a cargo de Fran de A Reixa (al cual agradecemos poder haber estado en el concierto de ayer), con mucha música de los 60 para ir animando el ambiente…
Desde el principio el trío comenzó fuerte con ráfagas de psicobilly que pusieron a la sala a bailar al ritmo de las canciones, contagiando su ritmo con una facilidad sorprendente. Sobre el escenario, los componentes del grupo se mostraban simpáticos, divertidos y disfrutando del espectáculo que nos ofrecían, un concierto sin descanso en el que iban saltando del psicobilly al rock and roll con total naturalidad, aderezándolo con toques de surf rock o country, que bien mezclados y agitados resultaban en las canciones tejanas interpretadas impecablemente. Incluso se permitían el lujo de pausar el concierto, de dormirlo y reducirlo con interludios de jazz instrumental sonando igual de bien y manteniendo a la sala enganchada con la intensidad de su música.
Al ritmo frenético e hipnotizante del contrabajo de Jimbo, que hacía vibrar su amplificador como si no hubiese un mañana para él, el Reverendo caminaba por el escenario soltándose con la guitarra alternándolo con la presencia frente al micrófono. Las canciones se sucedían sin apenas pausas a una velocidad de vértigo, reduciendo las pausas a dos paradas que dividieron el concierto en tres “bloques” más los obligados bises. Estas pausas las aprovechó Reverend para cambiar también de atuendo, dejando una llamativa americana con llamas y adoptando un look “all black” al más puro estilo del gran Cash.
No se dejaron uno de sus mayores éxitos (gracias en parte a aparecer en Guitar Hero II), su Psicobilly Freakout…
Pasaron también por la acelerada Galaxie 500:
Contrastando con la relajada y jazzística “In your wildest dreams”:
Para el final dejaron una celebrada versión del Folsom Prison Blue de Johnny Cash (con el que tocaron alguna vez)…
El resultado de la suma de géneros propuesta por Reverend Horton Heat se consumó en un concierto de rock and roll desenfadado de corte clásico, que sonó muy bien en su fusión de estilos, y a pesar de que tuvo una duración considerable (de casi dos horas) no se hizo largo sino lo contrario…
Os dejo algunas fotos (y en alta resolución en flickr).

¡Vaya! ¡Qué lástima no haberme acercado! Eso, a pesar de no conocerlos…