
Tras el desenfreno psicobilly de Reverend Horton Heat el viernes 9 de abril, la Sala Capitol cambió de género para albergar el conciertazo de Standstill, traídos por Idearock (a los que agradecemos de nuevo la oportunidad de poder contaros el concierto).
Por algún tipo de alianza cósmica parece que los conciertos a los que puedo asistir de este grupo coincidirán siempre con partidos entre el Real Madrid y el Barcelona, pero qué mejor que echar un vistazo a cómo el Barcelona ganaba al Real Madrid en su campo para alegrar la noche con un grupo, precisamente de Barcelona (y con un componente del Madrid y todo!)… Con la certeza de lo impecable de su directo y las ganas de ver cómo funcionaban las canciones de su nuevo trabajo en directo, el concierto era una cita imperdible (aunque me perdí a los teloneros, Pulsar).
La música que despliega Standstill en directo podría compararse a los cedés en los que han plasmado su nuevo trabajo: pequeñas marvaillas muy cuidadas, en las que a través de muchas capas sonoras cuentan historias de un modo precioso, en el que la música de la banda arropa perfectamente la bonita voz de Enric Montefusco, que pasa de los susurros a los gritos intensos sin perder expresividad en ningún momento.
Musicalmente sonaron impecables, adaptando su formación al tema que estuviesen tocando para cambiar su sonido y despistar en cada nuevo tema. Pasaban así de las dos guitarras a las dos baterías, o cambiando sintetizados por guitarra, e incorporando incluso un trombón para reforzar el ritmo de la batería. El disco nuevo (siendo correctos, el triple EP nuevo) sigue la línea de Vivalaguerra, con historias intimistas y emotivas que junto a la preciosa instrumentación son capaces de transmitir emociones bastante intensas.
En directo, las canciones crecen. Las múltiples capas del disco se trasladan con acierto al directo, perdiendo en complejidad pero ganando en mucha intensidad. A ello ayuda la conexión del grupo con el público, que colaboró en los coros, aplaudió entusiasmado temas del trabajo nuevo y, sobre todo, cantó a voz en grito los celebrados temas de anteriores discos, como los momentos en los que levantaron la Capitol entera con “¿Cómo me llamas a estas horas?” o “Aire”. También respondió el grupo al cariño del público, agradeciendo los largos aplausos y concediendo una canción extra en los bises, tras anunciar que tocarían la última por problemas de horario de la Capitol (y posibles quejas de vecinos…).
La propuesta de Standstill trasciende lo musical para adoptar un tono más artístico, con un tono poético que forma parte importante de su música, y es una pena que no trajesen a la Sala Capitol el espectáculo que acompañará a los conciertos de “Adelante, Bonaparte” (que estrenarán en el Primavera Sound). De cualquier modo, simplemente con la cuidada música y la entrega con la que la traen los catalanes sus conciertos se disfrutan muchísimo, haciendo crecer a unas canciones que de por sí suenan preciosas en los discos, llenas de detalles musicales y referencias cruzadas entre ellas.
Probablemente Standstill sean uno de los grupos más brillantes que haya en activo en España, y en directo convencen incluso si no lo logran con sus discos. No perdáis la oportunidad de verlos si podéis…
El año pasado habían coincido en el FDN el mismo día del Clásico… otra vez. Yo en ambas ocasiones he renunciado a ellos, pero en esta ocasión, como aún no había escuchado el nuevo, preferí disfrutar de los gestos y la frustración de Cristiano Ronaldo…
¡Otra vez será!
Exacto, impresionante concierto el de Standstill en Santiago, tremendos como siempre. Yo diría que no hay comparación en el panorama nacional (a este nivel de álbum-sonido-concepto-evolución). Y su humildad ayuda a la comunión con el público. Ganan cada año que pasa. Por cierto, era una tuba, no un trombón.
Saludos.