Por si no hubiésemos dado el coñazo suficiente por Twitter (y en consecuencia Facebook) como para que se enterase todo el mundo, los pasados viernes y sábado (30 y 1 cada uno de su mes) tocaba ir al Festival do Norte, un evento que, por mucho que parece que les joda a algunos, es de los eventos musicales más importantes a la par que asequibles que tenemos a tiro en Galicia y alrededores.

Klaus & Kinski
Comenzábamos la tarde llegando justo para los conciertos del viernes (abría Emilio José), con una procesión de coches hasta el Fexdega que hacía inncesario mirar el GPS para llegar hasta allí… e hizo que llegásemos tarde para el rapero rural y, con toda la pena del mundo, para Hola a Todo el Mundo. Y me fastidia bastante haberme perdido al “multigrupo”, porque por los comentarios que he leído (facebook, twitter, ReySombra, Desconcierto, Javier Becerra, Para Gustos Colores, y demás asistentes – media blogosfera musical!) su concierto fue una de las sorpresas más agradables del FDN, casi todo el mundo coincide en destacarles como grupo revelación. Espero que vuelvan pronto con un escenario para ellos solos…
Una vez recogidas las pulseras y desplegado el campamento base, por lo menos llegué a tiempo de ver a Klaus & Kinski. Tenía muchas ganas de verles, de ver qué tal trasladaban al directo los interesantes (y exitosos discos)… y me quedé a medias. Me pareció que la instrumentación daba lo justo para el directo, pero desgraciadamente la voz de Marina no consiguió sonar tan preciosa con en los discos, y las guitarras no conseguían arroparla tanto cono en el disco. El resultado era bastante plano, nada demasiado destacable…

Munich
Aunque no les suspendería, no llegaron al notable o sobresaliente que esperaba de su directo (demasiadas expectativas?), y fue una pena quedarnos sin escuchar Rocanrolear (que Marina prometió a algunos que la pedían, pero el tiempo se les echó encima).
Me llamó bastante la atención que le diesen a Klaus & Kinski el escenario pequeño, teniendo dos discos, y a Munich la oportunidad de abrir en el escenario grande contando con una sola maqueta… pero la verdad es que estaba justificado. El directo de Klaus & Kinski se aprovecharía mucho mejor de una atmósfera intimista y cálida (que tampoco daba el escenario de la carpa, pero era más cercano) que el directo de rock oscuro y más contundente de los vigueses. No era nada nuevo, rock épico con sintetizadores a lo Interpol o Editors, con la influencia más lejana de Joy Division y la más cercana de Catpeople, pero se dejaban oír muy agradablemente. A poco que encuentren un sonido más personal, les quedará un directo bastante contundente…

Dorian
Tras Munich llegó la oscuridad que adelantaba su música, y con ella “los de A cualquier otra parte“. Esta canción es a la vez lo mejor y peor de sus conciertos: centra todas las miradas y tiene a todo el mundo esperando para explotar con ella, pero hace que las otras canciones pasen como un suspiro, mucho más desapercibidas. Dorian me gustó bastante, estuvieron muy desenvueltos sobre el escenario, y Marc lograba hacer cómplice al público. Espectáculo de luces, música de baile y todos a danzar con ellos… Me pareció un concierto bastante divertido y, aunque no destaquen su insuperable A cualquier otra parte, Dorian se presentó en el FDN con unas cuantas canciones más para acompañarla, sin que el escenario se les quedase grande (anteriormente habían tocado en la carpa pequeña, causando la misma locura con su tema estrella…).

Fanfarlo
Fanfarlo es una banda que a priori no entraba en mi lista de favoritas para el festival se coló de lleno. Su directo sonó mucho mejor que en el disco, más rico y divertido, y fue creciendo y enganchando para ir ganando adeptos según pasaban los minutos. Para mi, lo mejor del viernes sin duda: divertidos, sonaron bien, buenas canciones con mucha melodía que te ponían a bailar alegremente, y encima ni siquiera se notó que empezaba a llover. Concierto redondo.

Nada Surf
Y si el de Fanfarlo fue el concierto redondo, el de Nada Surf fue el concierto más plano del mundo. Flojos, no es que sonasen técnicamente mal, pero sus canciones sonaban planas, no lograban enganchar y no pasaron de pasatiempo fácil de olvidar. Esperaba mucho más de ellos, y aunque le dieron algo de color al concierto con alguna versión interesante, no lograron remontar el vuelo en ningún momento, a pesar de hacer pasar un rato agradable se quedó en poco más.

We Are Standard
Por freixo
En su segunda visita al festival, We are Standard (en la primera aparición aún eran Standard) hicieron gala de su más que respetable reputación en el escenario con una buena actuación. Sonaron como siempre muy marchosos e hicieron botar a la gente con sus canciones más conocidas. Sin embargo, y aunque el espectáculo no se vió perjudicado por ello, era notable que el cantante iba un poco “pasado” para variar, aunque eso si, su actitud en esta edición era más “amigable” que en el anterior paso de este grupo por el escenario del FdN.
Más | Segunda parte (mañana!), Fotos en Flickr.