Ayer 27 de agosto era la fecha marcada en el calendario desde hace tiempo, el día del Xacobeo 10, que traería a Santiago a Muse, Jónsi, Pet Shop Boys y Right Ons. Se presentaba la tarde con dudas sobre el clima y la posibilidad de organizar un evento grande en el Monte do Gozo, tras el sonado fracaso del último concierto celebrado allí (el de Bruce Springsteen), aprobando finalmente ambas.
La entrada se abrió como estaba previsto, de forma gradual abriendo primero unas puertas a las 5 y más tarde las últimas puertas a las 6. Había varias vías de entrada organizadas con vallas, y no aprecié grandes aglomeraciones en los accesos, a lo que ayudaba que el evento fuese un festival y la gente se fuese dejando caer para ir a ver diferentes grupos. Una vez dentro se podían ver las obras que se han realizado, situando gradas de cemento y pavimentando el suelo de la zona más cercana al escenario. Bastante cómodo, excepto que los accesos a la zona inferior (escaleras también de cemento) no eran respetados y las aglomeraciones hacían dificilísimo moverse, mucho más en el momento en que acababa un concierto. Por su parte el tiempo empezó sembrando dudas con unas cuantas gotas que se dejaron notar hacia la mitad del concierto de los Right Ons, pero resistió e incluso se vio el sol.
Mientras iba entrando la gente, DJ Poti (del Playa Club de Coruña) iba calentando el ambiente con una buena dosis de indie rock. Bloc Party, Editors, Kasabian, The Rakes y demás danzaron por los platos en una sesión bastante amena y que encajaba perfectamente con el festival y lo que venía, los Right Ons. Mitad madrileños, mitad gallegos, los Right Ons volvían a Santiago (hace poco estuvieron dándolo todo en la Capitol), y derrocharon energía, simpatía y rock and roll llenando el Monte do Gozo igual que si fuese una sala pequeña.
No pararon mucho entre canción y canción, aprovechando al máximo el tiempo que tenían, apenas dejando alguna frase en gallego mientras lucían una bandera, y agradecimientos al sol que vencía el amago de lluvia. Creo que en general estuvieron muy bien, animando a la gente a bailar y contagiando rock and roll, bastante por encima de la media de atención que suelen recibir unos teloneros.
El relevo lo tomó la delicadeza y magia de la música de Jónsi, el líder de Sigur Rós, que ahora se anima también a tocar en solitario (aunque acompañado de una banda). Sobre una percusión retumbante, la voz de Jónsi sale casi fantasmal, rozando agudos imposibles en islandés e inglés, que por momentos lograban acallar a la gente que empezaba a llegar con ganas de saltar con Muse. En serio, no entiendo a la gente que sin interesarle el concierto que tiene delante se pone lo más cerca posible del mismo. ¿Qué intentan, que les guste más a fuerza de ver más grande al cantante o contagiar su desidia a quienes intentamos ver lo que nos parece un buen concierto?
Vestido con tocado de plumas, que hacía juego con el vestuario de cuento de su banda, Jónsi trajo unos cuantos temas que si el en disco suenan espléndidos, en directo son incontestables: no te dejan más remedio que acabar dando palmas al ritmo que marcan. Go Do, Animal Aritmethic o Boy Lilikoi suenan a música de cuento, creando un ambiente de fantasía envuelto por la música del islandés.
Tras el pertinente cambio de escenario y montaje de las pantallas del espectáculo audiovisual en que consiste un concierto de Muse. Si bien no llevaron el OVNI o las torres que han usado durante su gira, sí montaron varias pantallas de LED con forma de panal en las que proyectaban imágenes relacionadas con las canciones que iban sonando.
En directo son muy contundentes. Son una máquina engrasada para el éxito en cada concierto, y salen con el viento a favor, con un público de más de 25.000 entregados a cada nota de sus canciones, dispuestos a corear cada estribillo como si fuese el último. El batiburrillo de láseres, pantallas LED, vestimentas futuristas y música rock con toques clásicos podría resultar en una amalgama que rozase lo hortera, pero le dan la vuelta hasta transformarlo en música de masas. Incluso con un sonido bastante mejorable, Muse arrasaron entre el público, que había agotado las entradas del festival con tan sólo saber que estarían en él.
Y tampoco es para menos el delirio que causan, saliendo fuerte desde el principio enlazando New Born, Map of the Problematiqué, Uprising y Supermassive Black Hole, sin centrarse en su último disco (ya presentado y rodando) y saliendo con canciones con un funcionamiento en directo más que comprobado (por aquí el setlist). Sobre el escenario, fríos y con poco contacto con el público , siendo las canciones las que hablaron por ellos, con la ayuda de todo el audiovisual y los efectos que utilizan en sus directos (aunque esta vez contaban con las limitaciones de tocar en un festival en que no eran los cabezas de cartel absolutos).
Con la misma puntualidad con la que salieron al escenario, finalizaron el concierto y salieron para dejar que la gente reclamase su presencia para el bis… sin resultado. Con la seguridad de contar con diez minutos más hasta la hora de finalización marcada, la gente no se movió de su sitio y esperó bastante en silencio a la salida del grupo, para cerrar con auténtica tralla de Hysteria y Knights of Cydonia, redondeando un auténtico espectáculo de concierto.
Luego pasaron por el festival los más veteranos de la noche, los Pet Shop Boys, que también tienen un directo muy trabajado y que combina la música del dúo con el trabajo de varios bailarines. Antes, media hora de retraso y el interludio musical a cargo de los remixes de Caradeniño DJ, acompañado de Kaze y el enmascadrado batería de Doctor Gringo. Mucho beat potente (si entendéis a lo que me refiero y no se llama así, corregidme), pero no lograron ponerme a bailar (lo cual hubiese sido un puntazo, para evitar el frío que empezaba a caer sobre el Monte do Gozo).
Al ritmo de la música de los británicos, los actores que les acomapañaban teatralizaban las canciones, danzaban por el escenario luciendo varios disfraces, o intereractuaban con la multitud de cubos que había repartidos por el mismo, sirviendo a modo de Tetris de atrezzo para las representaciones. No faltaron auténticos temazos e himnos del grupo como Always on my mind, It’s a sin, Go West, Love etc y tantos otros, que alegraron a la minoría de fans que habían ido a verles a ellos con más ilusión que a Muse (sobre todo porque cuando se supo que iban a estar en el festival estaba todo vendido).
Aún así, sin tanta ansiedad como la generada por Muse, el suyo fue un directazo. El espectáculo que montan es menos efectista pero más elegante que el de Muse, apostando por un escenario más sobrio pero igualmente sorprendente, lleno de color, con un constante uso de las pantallas para proyectar vídeos relacionados con cada canción, y una serie de cubos distribuidos por todo el escenario con los que jugaban constantemente para crear formas o proyectar imágenes sobre ellos.
Cuando aún quedaba parte del concierto de Pet Shop Boys, tocó retirada tras un largo día y un frío que empezaba a hacer mella, de modo que me quedé sin ver a Vitalic DJ en directo. A cambio, os dejamos unas cuantas fotos bien majas, principalmente a cargo de Freixo, y alguna mía para dar la visión desde la zona del público.
Más crónicas | Xornal, Alfaro’s Crew, Noticias Yahoo, El Correo Gallego, Rolling Stone, El indie no existe son los padres, La Voz de Galicia, Disconcierto.




Mierda.. me gustaría haber ido xd
Enhorabuena por la crónica y por las fotos (freixo -> gran estreno!)
Sobre el sonido de Muse, desde atrás se escuchó perfecto…
Sobre que Muse no habló con el público, debe ser habitual en ellos en 2004 tampoco lo hicieron.
Y sobre los Pet Shop Boys… grandes.. se van haciendo mayores y hay que irlo cubriendo con escenografía a lo Raphael… pero en este caso con estilo y saber hacer
Freixo tiene Parkinson. Todas las fotos están movidas xD
Totalmente de acuerdo con toda la crónica, y un enhorabuena a esas fotos, hay alguna que quedó para enmarcar.
La verdad es que no habido quejas como cuando fue lo de bruce, esperemos que para Arcade Fire, con esod e entrada libre, la cosa salga también bien, aunque tengo que decir que lo de las puertas es un lío xD.
Los Right Ons en su línea como cuando las armaron por Capitol (geniales animando). Jonsi increíble, aunque su estilo no será del gusto de todos, creo que después de verlo nadie con un poco de gusto musical podrá quitarle méritos ya que es un pedazo artista, con o sin sigur ros.
Y a quein todos iva aver, MUSE creoq ue no decepcionó a nadie, gran concierto y festival. Ojalá fuera de un año santo tengamos más de estos.
Un saludo!
Bueno… As gracias remitollas todas a Adrián, é él o que move os cables e gracias ó cal esas fotos puideron ser tomadas. Ademáis foi él o que fixo o traballo duro dos videos e redacción.
Buena crónica, de las mejores que he visto por ahí. Las fotos buenísimas, por cierto. A ver si el próximo domingo tenemos suerte y podemos ver a Arcade Fire igual de bien que a Muse (más que nada lo digo por el tema aforo).
Un saludo
Me ha gustado el comentario, aunque me ha parecido poco contundente en sus criticas a lo peor del festival y como he llegado aqui por spam os recomiendo http://disconcierto.blogspot.com/ donde aparece una critica sobre el festival y ponen a parir a ciertos fans
Agregado quedas a la sección de referencias!
Por otra parte, si tengo que destacar lo peor: poco respeto a los pre-Muse (pero eso pasa en cada festival, que no me vendan la moto que era porque el público era joven), y lo carísimo de las consumiciones (10€ el litro de cerveza).
Por otra parte, visto lo visto y las alabanzas, habrá que repetir lo de llevar fotógrafo dedicado!
felicidades “freixo” y adri por la gran crónica del concierto.
habeis hecho un gran trabajo ambos
atentamente: alex “do ferreiro” ou alex “da morena!