
La temporada musical comenzó ayer para la Sala Nasa, con el concierto gratuito que organizaron para conmemorar el 18º aniversario de esta más que celebrable iniciativa cultural. Con una actividad incesante, impulsora de un programa no oficial (léase, no organizado por autoridades) al que da cabida en un espacio autogestionado, el trabajo realizado desde la Nasa revitaliza una ciudad como Santiago, que tiene suerte de contar con gente que se esfuerza tanto para mantener el nivel de teatro, conciertos, y propuestas artísticas en general. Ahora además tienen una web acorde al trabajo de organización de eventos que realizan, con un catálogo histórico muy interesante…
Para conmemorar la mayoría de edad de la Sala, contaron con nada menos que JC Brooks & The Uptown Sound. Las invitaciones al concierto se recogían por adelantado y estaban más que agotadas, con lo que la sala se llenó hasta los topes para ver a los de Chicago. Si bien el calor (humano y ambiental) de la sala animaban más a conservar la posición y oír el concierto tranquilamente, la explosión de soul de JC Brooks & The Uptown Sound transformó al público en una masa bailante, sin que importase el calor, lo pegaditos que estábamos ni nada más que danzar.
JB Brooks ejerce de frontman derrochando simpatía, y sobre todo energía demostrando que bailar como un salvaje y soltar alaridos soul de primera son compatibles. Con el apoyo de una banda impecable, compuesta por guitarra, bajo, batería y vientos (trombón y saxo), JC Brooks se desgañitaba sobre el escenario acompañando el pegadizo ritmo con su voz desatada y peticiones de participación al público. El público no se podía negar a las peticiones del cantante en un castellano básico con más voluntad e intención que vocabulario, agradeciendo el esfuerzo de pedir en nuestro idioma palmas, que pasásemos por su puesto de merchandising o simplemente que bailásemos con fuerza en cada canción.
El soul renovado de la banda bebe de las fuentes clásicas del género, pero lo pasa por su filtro para actualizarlo y hacerlo sonar atractivo y actual a partes iguales. Van a hacer una gira por España (ya pasaron por Canarias y Vitoria, y tras venir a Santiago irán a Madrid, Murcia, Valencia y Santander). Sin duda son una banda que merece la pena ver en concierto, por la entrega y elegancia de su directo, y ha sido un gran hallazgo con que nos ha deleitado la Sala Nasa por su aniversario. ¡Felicidades a la tropa, y que sean muchos más años!