Cinco elegantes camisas blancas y una negra, acompañadas de corbatas estrechas. Ese fue el atuendo escogido por los granadinos Lori Meyers para presentar en Compostela ‘Cuando el destino nos alcance’, álbum del que, desde su salida allá por el mes de mayo, mucho se ha escrito tanto para bien como para mal.
Si el cartel de ‘sold out’ no se pudo colgar la noche del viernes fue por las escasas entradas que se quedaron sin vender en taquilla. En una Sala Capitol repleta, jóvenes teenagers y muchachos de veintipocos eran la fauna que predominaba sobre el resto de los allí presentes.
Con puntualidad británica, la banda se presentó a las 23:03h sobre el escenario para comenzar a desgranar su repertorio. Condicional Hipotética y Corazón Elocuente, dos cortes pertenecientes a su último trabajo, fueron los elegidos para abrir el fuego ante un público bastante pasivo al comienzo de la noche.
Dedicándonos Mujer Esponja a todas las féminas allí presentes, el grupo nos ofrecía un espectáculo correcto pero de emoción contenida, que no acababa de enchufarnos para corear los estribillos de Explícame o La Búsqueda del Rol.
Los granadinos continuaron tocando temas extraídos de sus cuatro álbumes mientras el gentío parecía despertar lentamente gracias en parte a que, cuando el ritmo lo permitía, Noni se marcaba unos tímidos movimientos de cadera a lo Twist.
Antes de hacer el primer parón de la noche, Capitol explotó por primera vez cuando comenzaron a sonar los acordes de Luces de Neón, imprescindible de la banda desde su publicación en Cronolánea en 2008.
El primer bis comenzó con dos de los temas más íntimos de la banda, Hostal Pimodán y Transiberiano, que dieron paso a Religión, ¿A-ha han vuelto? y Mi Realidad, la supuesta evolución electrónica que tanta polémica ha suscitado entre la crítica pero que, bajo mi punto de vista, son auténticos trallazos en directo con independencia de su falta de calidad (o no) en comparación con otros grupos del panorama electrónico nacional.
Los andaluces se volvieron a retirar al backstage durante unos minutos mientras todos coreábamos “himnos” propios de momentos de euforia como son el “oeoeoe”, “lololo” (léase Seven Nation Army de White Stripes) y el “Eu traio“, que tuvimos que repetir cuando los chicos volvieron al escenario a petición del batería.
Viaje de Estudios y la aclamada Alta Fidelidad sirvieron para cerrar hora y cuarenta minutos de concierto con una sensación de satisfacción y que a los Lori Meyers seguro que les sirvió para “recuperarse” luego de su incidente en Valencia, a juzgar por su actualización en Facebook:
La Sala Capitol de Santiago es de las mejores de España para tocar. Y si tienes la suerte, como nosotros ayer, de tenerla abarrotada la noche se hace inolvidable. Graciñas Santiago! Eu traio…
Después de este concierto de notable alto finalmente, la minigira gallega continuó en Pontevedra al día siguiente, con un set acústico en la Sala Karma. Pista Oculta no pudo estar allí, pero podéis leer la crónica de nuestros vecinos de Rey Sombra, que se pasaron por ambos conciertos.
El dato Pista Oculta: ¡tenemos fans! Encontrarse en primera fila a unas chicas muy majas, lectoras de Pista Oculta, no tiene precio…
Bonus: lista Spotify elaborada con el setlist del bolo www.pistaoculta.com || Lori Meyers @ Sala Capitol – SdC (22/10/10)


¿Elegantes camisas?
¿Puntualidad británica?
Jejeje.
De todas formas, enhorabuena por la crónica.
Correcta y concisa.
Así tal que tú eres!
@Mrs. Blaylock: Thanks, Mrs. Blaylock
Genial la crónica, qué nivelazo
Que gran honor aparecer mencionada en una crónica de soitib, al nivelazo de la crónica le ayuda el concierto pero me gusta mucho ^^
y bonitafoto (prerotura de camara xD)
Me alegro de que coincidamos en muchos puntos de la crónica. Parece que hemos ido al mismo concierto.
Lo que me gustaría comentar era, básicamente, que durante la primera mitad del concierto, me sentía incómodo. Mi recuerdo de las anteriores visitas me parecían más cálidas (las dos de Cronolánea, el Cultura Quente… ¿07?). Incluso recordaba con mayor retroalimentación el concierto de presentación de ‘Hostal Pimodán’. La segunda parte ya se pareció más a lo que esperaba, ya no por mi, sino por la gente que estaba a mi alrededor.
Y, ya para terminar, ¿qué le ve la gente (o no le veo yo) a ‘Luces de neón’? Me parece de sus peores canciones. Y digo bien: no ‘singles’, sino canciones, de todas las que llevan publicadas.
Y, sobre la “vecindad” de nuestros blogs: creo que coincidiremos en muchos conciertos en lo que queda de año, que hay una programación en Capitol muy maja.
Saludos.