Sala Capitol (Santiago de Compostela)
Viernes, 10/12/2010
Rock/Shoegaze
Los Punsetes estaban programados para tocar en la Sala Karma de Pontevedra, junto con Amaro Ferreiro, este viernes pasado. Difícil decisión para los que ya teníamos pensado ver a Triángulo de Amor Bizarro en la Capitol, defendiendo su ‘Año Santo’ en la ciudad gracias a la cual fueron quienes de ponerle semejante título a su segundo álbum.
La sorpresa llegó cuando los madrileños cambiaron de acompañante y fueron confirmados para actuar en primer lugar en la noche de ayer. Quizás este cambio fue un mal fario de lo que iba a pasar en un principio en una noche de ruidismo, provocado por dos de los grupos nacionales cuyos trabajos publicados este año están y estarán en las listas de lo más destacable de 2010.
A las puertas de la Capitol se comentaba que Los Punsetes habían tenido un problema con el avión que los traía a Compostela, rumor que al entrar a la sala fue confirmado.
“Los Punsetes han tenido un problema con el avión y no le pudimos dejar el nuestro”. A las 22:40h esto era lo que nos decía Isa, la bajista de TAB, mientras se acomodaban en el escenario.
Los gallegos abrieron con dos temas de los publicados en su último trabajo, haciendo uso de un estruendo shoegazer que se mantuvo durante la hora de concierto que nos ofrecieron. Sin apenas respiro entre tema y tema, comprobamos como los cortes de su trabajo homónimo sonaban con más intensidad que en directos anteriores, contagiados del sonido alcanzado en ‘Año Santo’.
Una tremenda capa de ruido procedente de la batería y del bajo hicieron que las letras fuesen totalmente inteligibles: si intentar adivinar la temática surrealista y difusa de sus composiciones ya es difícil en sus grabaciones de estudio, en directo es tarea imposible. ¿De verdad no le podían haber subido al canal de las voces un poco el volumen?
El público no parecía estar ni en total sintonía con el grupo ni tan entusiasmado como en otras ocasiones en la Capitol: en su mayoría jóvenes modernetes de ventipocos que solo alcanzaron el júbilo antes de que los cuatro componentes de Triángulo versionasen ‘Lento’ de Julieta Venegas, incluida en su último single ‘Amigos del género humano’, con la que cerraron el show mediante una ráfaga de sonido salvaje que me recordó a la típica traca final de los espectáculos de fuegos artificiales.
En definitiva: me quedo con una sensación agridulce tras disfrutar del directo del grupo que para mí ha parido el mejor trabajo patrio este año, ya que la indiferencia se apoderó en cierta manera de mi cabeza durante todo el show, quizás contagiada por lo poco que me transmitieron los TAB desde el escenario.
El 19 de marzo, moriremos en la cruz otra vez.
Por Belén R. Soto
Tras el festival de ruido y distorsión de TAB (que a mi me dejó mucho más contento que a Belén!), cerraron el concierto los teóricos teloneros, Los Punsetes, recién llegados de Madrid. Con el tiempo justo para montar el escenario y tocar, Los Punsetes salieron sin probar prácticamente y arrastraron problemas de sonidos en los primeras temas, que más o menos quedaron solucionados y tapados por su música.
Su concierto fue un auténtico sprint: primero, llegando a la carrera para poder cerrar el concierto, y luego, para tocar sin pausa durante unos treinta minutos y dejar contentos a la sorprendente cantidad de fans que arrastraron. Mientras que en TAB no cabía prácticamente la posibilidad de corear sus canciones sin ser tapado por su muro de sonido, las canciones de Los Punsetes fueron coreadas prácticamente sin excepción. Estribillos surrealistas, de canciones de letras deprimentes, pero que al ser cantadas en directo se transforman en pequeños himnos que dan ganas de acompañar en los coros.
Canciones sombrías y tétricas, complementadas a la perfección por el look siniestro de Ariadna, que sirve de total y completo centro de las miradas. Mientras el resto de la banda toca con actitud más bien shoegaze, sin interactuar con el público, su cantante se lleva toda la atención. Y cumpliendo con la tradición del grupo, Ariadna no movió ni un músculo para otra cosa más que cantar, aunque hizo una pequeña excepción en su estilo, pidiendo perdón por el retraso al abandonar el escenario, con una escueta frase.
Los treinta minutos de concierto de Los Punsetes estuvieron bastante bien, con un notable, pero se me hicieron muy cortos. Sobre todo, tras la espera en el inicio del concierto (más de una hora de retraso), pero habrá que quedarse con aquello de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
Por Adrián Moreno
Además de algunas fotos del concierto, os dejamos una lista de Spotify con el setlist de ambos grupos.
Más | Crónica del concierto en Hipersónica, por Javimetal.


Pese a todos los altercados, y la casi hora de espera, el concierto mereció la pena. Triángulo de Amor Bizarro me gustó mucho más que cuando los vi por Paredes de Coura, su setlist fue más amplio y completo, y la realidad es que con ese “Año Santo” ya tienes medio trabajo hecho para el concierto. La versión de “Lento” me pareció una anécdota curiosa, aunque parece que tiene explicación. Decir que la parte final del concierto y el gesto de “mal despido” de Rodri (guitarrista de TAB) fue porque en ese momento llegaron por fin Los Punsetes, que tuvieron que alargar el concierto. Su sonido en su línea, a aveces se echaba de menos el seguir más sus letras, pero sabíamos que sería así. Un poco más de volúmen en ellas seguramente lo arreglaría
Los Punsetes me gustaron más de lo que me esperaba en concierto. Según contaron, su vuelo no fletó cuando tendría que haber salido a mediodía, y llegaron justo para tocar sin pruebas de sonido ni nada. Una lástima el poco tiempo, y que tuvieron que deshacerse de canciones (como bien se veía en un setlist suyo, canciones tachadas a última hora).
Aún así una muy buena noche por la Capitol.