En la segunda jornada del Festival Internacional de Benicàssim, nos encontramos con uno de los cabezas de cartel más esperados: The Strokes. La afluencia masiva ese día para la actuación de los americanos se notó en un abarrotado Escenario Maravillas. Tras una agotadora jornada del día anterior, este bajamos el número de grupos vistos, pero aún así estuvimos en grupos que esperábamos con muchas ganas como Elbow o Friendly Fires.

A media tarde y tras una buena ración de sol mediterráneo hicieron su aparición en el escenario los punkis pero limpios The Undertones presentando sus hits de toda su vida. Dentro de dicho repertorio no pudieron faltar clásicos como Male Model o Here Come the Summer, muy acorde a la época.
Durante la hora que duró el concierto no se vio rasgo alguno de desidia o decaimiento debido a la edad del grupo que en todo caso se comporto como si de veinteañeros se trataran, llegando incluso a grabar al respetable con un iphone rompiendo el tópico de que la gente mayor no entiende las tecnologias.
En conclusión, un muy agradable concierto de un grupo que se volvió a ver en el Cultura Quente. [Ruky]
Luego de ello nos pasamos un pequeño rato a ver a Herman Dune, otro grupo de Folk en el cartel del FIB, que este año contó con importantes nombres en este estilo, mezclado con diferentes y característicos rasgos en cada uno de ellos. Con un muy buen sonido (que no gozaron algunos de los grupos que pasaron con el Escenario FiberFib.com) y una delicada propuesta en acústico, sus temas sonaron acordes con el verano en el anochecer de otro día soleado en Benicàssim. Quizás muchos conozcan o estuvieran allí por el tema que les ha dado un empujón en este país con título “I Wish I Could See You Soon” pero lo cierto es que con la cantidad de extranjeros, no funcionaría tanto este factor en su directo, aunque si por ser uno de sus mejores temas.
No vimos más de Herman Dune para acudir al buen directo que dieron los ingleses Elbow. El Escenario Maravillas ya estaba a rebosar, muchos seguramente para el grupo que tocaría después (The Strokes), pero todos los allí presentes disfrutaron con su actuación, y más con un divertido, y buen animador de fiesta llamado Guy Garvey, voz del grupo y que no paró en el tiempo que duró el concierto. Vienen a presentar un disco que salió este año, de título “Build a Rocket Boys”(2011) con el que comenzaron y finalmente llenaron la mitad del setlist. No es un mal disco para nada, los peros son que no es tan fácil de defender en directo ni consiguió la difícil tarea de superar a su tan genial antecesor “The Seldom Seen Kid”(2008). Canciones sacadas de este último y ya tomadas como himnos de masas, consiguierón arrancar a acompañar al público a la voz de Garvey para darle más magia y ese toque épico que tiene este grupo. Son un grupo de canciones muy logradas, trabajadas y en directo no perdieron absolutamente nada de esa calidad sonora. No serían temas que hagan saltar a todo el público, pero si las defendieron a la perfección. Aún así, dentro de esos himnos que hablamos, nos encontramos con el coro de “Grounds For Divorce” que fueron miles de voces las que lo cantaban en una de sus canciones con más fuerza. O el final del concierto (y seguramente uno de los mejores que hemos podido ver tan el el FIB como fuera de él), con esa canción especialmente seleccionada y que gana más magia y épica cuando todos coreamos su estribillo, entre violines del escenario, y manos levantadas entre el público. Una maravilla con una gran fuerza totalmente positiva y de nombre “One Day Like This” y que puso un perfcto punto y final a la actuación de Elbow, mientras los muñequitos de la portada de su último disco no dejaban de moverse por el aire, y Garvey no dejaba ade animar. Aqui una muestra de ello….
Un poco antes del esperadisimo aunque en cierto modo decepcionante concierto de los Strokes salieron a escena en el escenario pequeño los ingleses Art Brut sustituyendo a los Morning Benders (pese a que al comenzar el concierto el frontman juraria que ellos eran estos últimos).
El estilo de esta banda recuerda a otros grupos como los Libertines o los Paddingtons, siendo su cantante un autentico torbellino sobre las tablas flanqueado por dos guitarras, un bajo y una bateria sin taburete.
Durante el concierto nadie dejó de bailar debido a la energía que transmitia el grupo y las exclamaciones de su frontman que llego incluso a practicar algo del prohibido crownsurfing.
Como único pero decir que gracias a la proximidad del concierto de los Strokes, mucha gente se fue marchando a medida que avanzaba el concierto para poder coger un buen sitio. [Ruky]<

Con un ya abarrotado Escenario Maravillas, hicieron aparición (un poco tarde de su hora) uno de los cabezas de cartel más esperados, y también uno de los directos más polémicos y enfrentado en opiniones de los que vimos en el FIB. Ellos son The Strokes mueven masas, y que mejor manera que dejarlo muy claro que un montón de avalanchas en el momento que salieron a escena con un increíble tema de arranque de título “New York City Cops”. ‘Como si de un hipótetico “Best Of” del grupo se tratase’ fueron disparando temazo tras temazo sin respiro por medio, mientras el público enloquecía con temas como “Reptilia”, “Last Nite” o “Someday” , pero todo lo contrario era lo que ocurría encima del escenario. Lo cierto es que Julian Casablancas no hizo nada más que cantar (y en algunos casos hasta olvidarse la letra) y hacer posturita entre tema y tema, sin ningún tipo de interacción con toda esa gente que se dejaba la voz y alma en cada tema. Cierto es que discos como “Is This It” han conseguido que sus temas hablen por si solos, pero salvo por su presencia y un más entregado Albert Hammond Jr, estuvimos como si delante de un reproductor poniendo sus éxitos fuese. Admito mi decepción sobre su postura hacia el público, cuando otros grupos aún más consagrados que ellos, se siguen dejando la piel en cada actuación, en cambio ellos han tocado, han acabado y sin despedida (solo la suposición nuestra al ver que al acabar un tema se iban) desaparecieron… Fuera de esto, musicalmente apostaron sobre seguro con un setlist lleno de todos sus temas, y dándole más importancia a su tan bueno debut. Fueron 6 los temas del último disco que sonaron, donde el single adelanto “Undercover Of Darkness” y el mejor tema del disco “Machu Pichu” fueron los únicos capaces de que el público los recibiese como a uno de los grandes cortes de sus discos anteriores. Dividiendo el concierto en dos partes, la primera mitad superó y bastante a la segunda, que acabó como ya dijimos, con la marcha del grupo al terminar “Take It Or Leave It“. Dieron fin hasta antes del tiempo previsto para ellos en un concierto que de contenido fue muy bueno(eso ya lo sabíamos antes de ir a verles), pero como lo presentaron podría mejorarse y mucho.
Para finalizar el día, la actuación de un grupo que no tiene mucho tiempo de vida, pero recientemente ha sacado un segundo y buen disco dando a ver que no son un grupo de solo un gran debut. Los tan bailables Firendly Fires hicieron su aparición ya bien de madrugada en el escenario grande que no por ello vacío ni mucho menos. Su concierto lo envolvieron en una atmósfera de contínua fiesta, con estribillos pegadizos y un constante ritmo que incitaba al baile, conseguido por su doble percusión e inagotable energía. Hicieron un concierto a partes iguales de sus dos discos, aunque tuvo mayor aceptación su debut homónimo, que el recién salido “Pala” (2011). Además de esa doble batería, contaban con uno de los vocalistas y líderes más movidos e incansables que se haya visto en el FIB (solo superado por la de The Go! Team que ya hablaremos). Entre juegos de voces que hacía, se marcaba uno o unos cuantos y divertidos bailes, mientras unos coros del resto del grupo daban aún más sonoridad a su directo.
Enlazaron grandes temas que han sonado ya en muchas pistas de baile como “Jump In The Pool”, “Paris” o “Kiss of Life” seguidas unánimamente por el público, con canciones de su segundo disco, entre ellas “Live Those Days Tonight” o “Hawaiian Air” que fueron las que mejor aceptación tuvieron.
Fue un muy buen concierto en el que defendieron de gran manera y a buen ritmo temas de sus dos discos, siendo imposible el quedarse quieto ante tan “buenrollista” y fiestera propuesta tan bien presentada.