La jornada del viernes comenzó tras probar la zona de acampada la noche del jueves y mañana del día siguiente. Al igual que los accesos, los servicios existentes estaban un tanto masificados (barras, duchas o aseos), pero nada que no se solucionase con una ración (extra) de paciencia, para aguantar las polvorientas colas.
Con el sol pegando fuerte, las opciones de ocio pasaban por los autobuses que la organización ponía para ir a la playa (gratuitamente, pagando con la espera de la cola correspondiente), o utilizar alguno de los autobuses a otros destinos. Empezamos a notar las ganas de los lisboetas de ver a Arcade Fire, cabezas de cartel de la jornada, al ver las colas que volvía a haber en la carretera para acceder de nuevo al recinto…
La jornada comenzó para nosotros con L.A., que arrastró a una buena cantidad de gente para lo pronto que era. Con el sol luciendo, animaron el escenario secundario con rock and roll, y según fue pasando el concierto se hicieron notar los seguidores españoles, que coreaban las letras y les llevaron algún cartel. Continuó la jornada con Rodrigo Leao and the Cinema Ensemble, una unión de la que salió música melancólica, llena de aires de jazz y tango, que dejó buen sabor de boca. El nombre de la banda acompañante era muy propio, dando ambientación de banda sonora a las canciones, haciendo gala de todos los instrumentos que tocaron.
Con las masificaciones empezando a hacer presencia en el recinto, la gente empezaba bien pronto a tomar posiciones para los grandes cabezas de cartel de la noche (Portishead y Arcade Fire), dificultando bastante el cambio de escenario. Así, nos quedamos sin ver a B Fachada o Legendary Tigerman, a cambio de conservar un rato el sitio sin volverse loco en el intento de vagar entre los escenarios. Tampoco fue mal plan, teniendo en cuenta que los siguientes en subirse al escenario principal fueron The Gift. Como en el Vigo Transforma, estuvieron llenos de energía, color y optimismo, con un extra de apoyo, por ser portugueses. La gente coreó sus canciones y participó cuando se pedía, con muy buenas sensaciones entre el público y los asistentes, y dejando de nuevo un gran sabor de boca con un pop lleno de fuerza.
A continuación sobre el escenario principal, Portishead dieron un concierto brillante, espectacular en el ambiente que transmitió y destacando en el aspecto audiovisual. Un ambiente trip hop de ritmos seductores coronados por la gran voz de Beth Gibbons, que sólo era alterado por el sonido de los graves que llegaba desde el escenario de música electrónca, estropeando el ambiente de calma de los ingleses. Mientras en las pantallas proyectaban videoclips que acompañaban cada canción o mostraban imágenes muy bien elegidas del escenario, la gente guardaba respetuoso silencio.
El plato fuerte del día llegaba con mucha expectación, con Arcade Fire dando su primer concierto en Portugal, tras haber tenido que cancelar el noviembre pasado por la cumbre de la OTAN en Lisboa. La gente tenía muchas ganas de verles, y correspondieron con un concierto de masas, de nuevo con un escenario bastante cuidado, con decoración simulando un cine de estilo americano y pantallas en las que proyectaban videoclips y fragmentos de vídeo para acompañar a sus canciones.
El grupo tuvo una gran comunión con el público, agradeciendo mucho el apoyo prestado durante el directo, y la gente coreaba muy animada todas sus canciones. Con una gran selección de temas, fueron pasando por todos sus trabajos sin dejar pasar No Cars Go, Keep the Car Running, o Laika. Tampoco dejaron de tener apoyo las canciones más recogidas, cantadas por la voz femenina de la banda, antes de volver a romper gargantas a base de desvivirse apoyando los coros de los canadienses. Llenos de texturas y sin parar de moverse por el escenario, el grupo lo dio todo y la gente les siguió el ritmo.
A medida que la gente se animaba, el polvo iba volando sobre el público, sin poco más que poder hacer que taparse la boca y disfrutar del gran concierto. Polvo que volvió a hacer acto de presencia a lo grande al finalizar el concierto, levantando una niebla compuesta de la arena del suelo que pisaba la gente al salir… En la salida, la gente que intentó utilizar autobuses o taxis tuvo serios problemas para encontrar transporte, con retenciones de nuevo, en la jornada más multitudinaria del festival.




Mas o menos, justo los grupos que escogi yo, por que habia que conseguir un buen sitio para los canadienses. Estos, quiza me gustaron un poco mas en Santiago, pero quiza era por las ganas que les tenia… menos mal que al acabar, arranque pronto, y apenas cogi atasco para venirme a Lisboa…