Crónica del Rock in Way

La primera edición del Rock in Way tuvo lugar los días 9 y 10 de septiembre en el Monte do Gozo, un paraje ideal para festivales que se venía desaprovechando a lo largo de los años con la excepción de las celebraciones xacobeas.

Dos escenarios, zona de acampada escasa y con problemas de aforo y barras y puestos de comida no muy abundantes resumen por encima la logística del festival, que por ser primerizo hay que darle el beneficio de la duda en este aspecto para la siguiente edición.

Pero centrémonos en lo musical. Con un cartel heterogéneo donde los haya, el festival dio comienzo con los Dirty Socks sobre el escenario 1, aunque no fue hasta The View cuando pusimos los pies  en la emblemática localización compostelana. Perdiéndonos por tanto también las actuaciones de Los Chavales, Niño y Pistola e Igloo, los escoceses nos ofrecieron de entrada una descafeinada versión adolescente del pasado de los Arctic Monkeys como influencia (o copia) masiva.

En los festivales también hay tiempo para homenajes a bandas míticas… ¡y qué homenajes! Riff Raff clavaron una a una las canciones de AC/DC provocando el delirio entre los presentes en el escenario 2 y transmitiendo mucha energía que se reconvirtió en delirio metal con Sôber. Los madrileños explotaron un directo repleto de sonidos contundentes y graves, cuajando a la perfección con el anochecer en horario que tenían asignado.

Triángulo de Amor Bizarro se apuntan a (casi) todas las citas gallegas importantes del año y esta vez no iba a ser menos. Como os contábamos en directo vía twitter, Isa y compañía lo petaron sobre el escenario 2 ofreciendo un sonido más fidelizado que el de su último bolo en Sala Capitol. Pero allí solo estábamos trescientas personas. El momento, a priori, culmen del festival se aproximaba y eso se notaba en el ambiente…

Los californianos The Offspring son un reclamo seguro para pre, in y post adolescentes fans del punk rock en su versión americana. Reclamo seguro por sus temazos exclusivamente (¿quién se puede resister a entonar Give it to me baby, uh huh, uh huh?), eso sí, ya que el directo de la banda deja mucho que desear a un grupo con nueve disco en su haber…

Bad Manners, después del regulero directo de los cabezas de cartel del primer día de festival, llegaron al escenario principal para hacernos bailar a ritmo de ska, dando paso a continuación a la monótona actuación de Muchachito Bombo Infierno, que solo se vio aderezada por la curiosidad de ver el resultado final del cuadro que pintan a razón de uno por concierto.

 

Público asistente el segundo día

Temazo Showcase y Novedades Carminha abrieron los dos escenarios el segundo día de festival, pero no fue hasta el turno de Las Pelotas cuando nos unimos a los demás asistentes. Pobre concierto de rock argentino que pasó totalmente desapercibido.

Los vigueses The Blows hicieron uso de su turno para presentar su segundo trabajo… esta vez en castellano. Sin mucho que comentar al respecto, lo mejor sería que el álbum no viese la luz y Roi y compañía se replanteasen los derroteros por los que se van a mover como formación…

Mucho mejor estuvieron Siniestro Total, clásicos de la retrancaga gallega que divirtieron a una cantidad importante de personas que se congregaron para tararear eso de ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? y también para reírse un rato con los chistes acerca de equis uve palito.

Tote King era uno de los artistas que más bizarrismo aportaron al cartel del Rock in Way. En directo cumplió con dos raperos más sobre el escenario y un DJ pinchando las bases, donde Redes Sociales sonó como un auténtico hit hipercrítico de la vida 2.0. Del escenario 2 al escenario 1 una vez más, Oasis The Charlatans y su britpop simplón entretuvieron a los que no se fueron a llenar el estómago para prepararse para la recta final.

La electrónica también encontró su hueco en el Monte do Gozo y los guipúzcoanos Delorean son unos muy buenos abanderados del género. Temas contundentes que despiertan a los pies a través de un ritmo frenético que fue enlazando la hora escasa de actuación sobre el escenario 2.

The Specials, The Toy Dolls y <<rinôçérôse>> fueron los tres últimos grupos en subirse al escenario principal, siendo una elección plenamente acertada viendo el éxtasis final festivalero. Primero, ska; segundo, punk británico; y tercero electrónica francesa sorprendente que dieron como resultado pogo (servidora todavía tiene las marcas sobre su piel) y bailoteos para cerrar los dos días de música en directo.

* Tanto el viernes como el sábado la sesión after fue protagonizada por DJ Santi La Rock / DJ Cro, con temazos bailables para los que más aguante tuvieron durante los dos días.

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