
Es lunes a las nueve de la noche y en Santiago se nos presenta un interesante plan gracias al club Dado Dadá y a la iniciativa de Carmen Eijo: el I Ciclo de Novos Valores.
El ciclo comenzó dos semanas atrás en el ya consagrado local; inagurado el 17 de octubre con la actuación del mago Juan Tamariz, que acabó apadrinado el proyecto. Carmen Eijo, la promotora del ciclo, tuvo la amabilidad de recibirme para conversar y contarnos cómo y para que se creó esta iniciativa.
Su idea original está clara: la necesidad de encontrar y dar a conocer nuevos valores a todos los niveles. Se pretende así que artistas (en el sentido más universal de la palabra) se presenten en este espacio íntimo que es el Dado Dadá.
Las puertas están abiertas a payasos, pintores, magos, músicos, actores, escultores… El ciclo da la bienvenida a cualquier persona, no importa la edad, que muestre una idea innovadora y quiera darla a conocer. No es necesario ningún requisito (tipo maqueta o vídeo) para participar y el espacio es ideal para una presentación íntima que no resulte demasiado imponente para el nuevo artista pues lo que se busca es que se animen a actuar los noveles y que dejen de lado la vergüenza. El plan surtió efecto y los dos primeros lunes músicos como la joven Tuky Porto tuvieron una gran acogida con más de 100 personas que asistieron al evento.
Encantada con la cantidad de artistas y con la genial creatividad de estos, Carmen nos cuenta como el proyecto (que se viene realizando desde hace muchos años) tiene ahora un nombre concreto y quiere presentarse como una vía de salida a la imaginación de cualquiera que trabaje para crear. El ciclo pues, no es solo una realidad, sino también una idea de futuro con afán continuador. Por ello, los trabajos deben ser presentados con una cierta seriedad y mantener siempre un clima de respeto mutuo entre público y artista. De la misma manera, el creador debe tener presente en todo momento que es lo que desea transmitir al público.
Cuando me despido, la noche comienza a animarse al ritmo de Tato López y compañía, llenando el espacio con suaves y animadas melodías de clara influencia caribeña.
Tras la buena acogida que tuvieron las primeras sesiones de este ciclo, podemos augurar con confianza muchos lunes más a los nuevos valores del Dado Dadá.
Habrá que pasarse un lunes pues…