Crónica de Manel

Hace exactamente un mes tuvimos la oportunidad de disfrutar en la sede de la SGAE de los catalanes Manel gracias a la gira que nos trajo SON Estrella Galicia, que sigue apostando por la buena música en directo sin perder a Santiago de Compostela como referencia para producir sus conciertos.

Precedidos por el cantautor vigués Nicolás Pastoriza del que nada hay que destacar – una apuesta rácana sobre el escenario en un mero intento de imitar a Loquillo o incluso Eladio y los Seres Queridos – el cuarteto barcelonés se subió al escenario con un tímido saludo por delante y la musicalidad de Flor Groga para comenzar la noche con casi una hora de retraso.

Manel no son un grupo convencional por varias razones, alguna más evidente que otra: que un grupo folk-pop cuya lengua vehicular a la hora de escribir sus letras sea el catalán triunfe fuera de sus propias fronteras ya supone un hito en la música nacional (¿os imagináis, por ejemplo, a los catalanes bailando al ritmo de Filloa de Terbutalina?), y si le sumamos lo que ya os adelantaba en el extracto de la página principal, el atributo co(a)ntadores de historias, solo nos falta estar en uno de sus directos para confirmar tal hipótesis.

El Gran Salt y Boomerang nos sirvieron para comprobar como Guillem enlazaba microhistorias inventadas con los otros cuentos que son sus canciones, completando un pack que funciona a la perfección entre el público, con el que también interactúan. La voz principal de Gisbert se dirige al foso tratándonos como señoras y señores y con gravedad, creando una atmósfera perfecta de complicidad propia más de una obra de teatro que de un espectáculo musical.

Juegos de coros con el público, Aniversari mezclada con una sesión de hipnosis, Benvolgut con baile incluido, etc, son algunos de los momentos más destacados del concierto, que llegaba a la recta final con la estupenda versión del Common People de Pulp, La Gent Normal. Ya para terminar, y como no podía ser de otra forma, Al Mar sonó en una sala que había agotado las entradas pero no estaba colmada de gente, aunque el calor nos acompañó con Manel toda la velada.

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