Crónica: primera jornada de Reperkusión

Enérgico Fermín Muguruza en la primera jornada del Reperkusión

Fermín Muguruza por Brais Seara

Fermín Muguruza por Brais Seara

Desde que Fermín Muguruza fue a ver un concierto de The Clash en Donosti en 1980, tuvo claro que su futuro sería expresarse a través de la música. Cuatro años después, fundaba Kortatu junto a su hermano Íñigo, uno de los grupos más revolucionarios de la escena vasca, pionero del ska y el dub en Euskadi y en el Estado español, dentro del movimiento que se dio en llamar “rock radical vasco”. Desde entonces, Muguruza hizo historia muchas veces, tanto con esta banda en los ochenta cómo en los noventa con Negu Gorriak, y a partir de 1999 en solitario, con discos louvados por crítica y público y múltiples premios y reconocimientos, además de colaboraciones y amigos por todo el mundo.

La música de Fermín Muguruza es una explosión de ska, reggae, dub, punk, ritmos latinos, folklore vasco, rock, hip hop, funk, soul, drum and bass y jazz, toda una coctelera de sonidos explosiva que garantiza fiesta y celebración de la vida allá por donde ve, como sucedió la madrugada del pasado sábado dentro de la primera de las tres jornadas del festival Reperkusión, que a lo largo de todo el fin de semana se celebró en Bemposta (Ourense). Como el año pasado, los terrenos de Bemposta, la Ciudad de los Muchachos del mítico Padre Silva, sirvieron de recinto ferial para numerosas actividades: ecologismo, mercadillo de artesanía, talleres, comidas, teatro, circo, humor, y sobre todo mucha música. No en vano el Reperkusión se hace llamar “festival multidisciplinar”. Múltiples facetas que conforman en conjunto un estilo alternativo de vida, caracterizado por la autogestión y el respeto al medio ambiente. Una autogestión que estuvo más cerca después de que el ayuntamiento de Ourense rechazara apoyar económicamente el evento y la Xunta ni siquiera sacara sus ayudas a festivales.

Llevaba seis años sin dar un concierto en tierras gallegas y no defraudó. El histórico cantante y compositor de Kortatu y Negu Gorriak salió al escenario poco después de las doce de la noche y ofreció poco más de hora y promedio de concierto pero sin tregua, repleto de energía e intensidad, tocando temas de su último álbum Asthmatic Lion Sound Systhema, un optimista al tiempo que comprometido álbum de reggae ampliado con muchos otros estilos derivados (dub, breakbeat, trip hop, dubstep) que seduce tanto por sus explosiones como por sus medios tiempos (Shoot the singer; Balazalak, Ezin Thesi Berlin). Muguruza se decantó por los primeros, intercalando temas de toda su carrera y viajando en el tiempo por Euskal Herria Jamaika Clash (Yalah Yalah Ramallah) In-komunikazioa , con la canción del incluso nombre, FM 99.00 Dub Manifest (Big Beñat y el tema tocayo), y Brigadistak Sound System (Urrun, Newroz, dedicado al pueblo kurdo) hasta llegar la Negu Gorriak (Huera Herria) y Kortatu (un Lana línea de él Frente revisitado a ritmo de reggae, Etxera! y Sarri Sarri como arroja para finalizar la fiesta en el clímax absoluto para los fans del guipuzcoano).

Durante gran parte del concierto, el músico irundarra enarboló una bandera estreleira gallega, como prueba de sus simpatías por el nacionalismo gallego de izquierda, y sobre todo por deferencia hacia sus admiradores, que llevaban banderas por las más variadas causas. Porque Fermín siempre lo tuvo muy claro políticamente: se define cómo de izquierdas, abertzale e internacionalista. De ahí también la riqueza y multiculturalidad de sus influencias, o los guiños la otros pueblos oprimidos: Palestina, Kurdistán… Muguruza es sobre todo un artista coherente politica y personalmente hablando, lo que muestra tanto en su obra como en la forma de dirigirla: desde hay más de veinte años apuesta por la autoxestión. Una banda muy cohesionada y un directo vibrante hacen que las actuaciones de Muguruza sean memorables.

Antes de él, por el escenario de día pasaron, gratis, Padre Merino, Peter Punk y Fanfarria Taquikardia, acercando una avalancha de humor, música y circo. A las diez y promedio comenzaron los conciertos de pago en el escenario grande, que se encargaron de abrir Skarallaos. Banda gallega de Culleredo (A Coruña), estos seis jóvenes se caracterizan por la energía positiva, la fiesta y las problemáticas sociales y de la vida cotidiana, que llenan sus letras, empleando así las canciones como medio de liberación y expresión. La conjunción de sonidos ska, reggae, punk, latinos y balcánicos desde una perspectiva gallega y en gallego, los ritmos exóticos y las letras realistas, junto con el compromiso social que imprimen a su música, hacen esta banda muy interesante.

Artistas del Gremio por Brais Seara

Artistas del Gremio por Brais Seara

Y después de él, los aragoneses Artistas del Gremio, una especie de cover band punk que pasa por la máquina ska temas de todos los tiempos (desde un Bailando de Alaska y Pegamoides, hasta el incluso Sarri Sarri de Kortatu), apelando constamente, case provocadoramente al público, e invitándolo a bailar de forma desenfrenada. Diversión garantizada por estos artistas de pachanga que hacen de su concierto una auténtica performance donde puedes hacer de todo menos aburrirte. A continuación, Shazalakazoo, dúo formado por un DJ y un músico de los Balcanes que dieron a conocer el folk-step, música electrónica mezclada con ritmos balcánicos trepidantes, para los más resistentes de la noche. quien aun al final pudieron disfrutar de otro tándem heterodoxo: Supertumbaduo, fruto de la unión de otro disc-jockey con un percusionista, haciendo un viaje por distintos lugares del planeta: ritmos africanos, latinos, brasileños, hindúes, balcánicos…

Share