Una noche con Los Apaches de París

Era un mediodía cualquiera en la zona vieja de Santiago. Bajaba por la rúa do Franco como otras tantas estudiantes, apuntes en mano, esquivando peregrinos y pensando lo rutinaria que puede ser la vida. De repente unas voces masculinas y agradables, sonido de guitarras… un “te acariciaba el viento de poniente” se cruzó en mi camino. Allí en medio del Franco, un mediodía cualquiera del mes de abril en Santiago me encontré con dos artistas. Lo cierto es que hacía meses me había fijado en ellos tocando en ese mismo lugar y el extraño azar nos volvió a reunir.

La canción que estaban interpretando era “Salitre” de Quique González. Aquellos chicos desconocidos eran Los Apaches de París; recreaban los temas de este compositor, como los de Nacho Vegas, Love of Lesbian, Ryan Adams, Neil Young y otros tantos, dejando su personalidad marcada en cada frase. Siendo músicos del sXXI, su particular expresividad me recordó a las épocas doradas de la música, a los buenos cantautores; a aquellos que poseen la excepcional capacidad de decir grandes cosas con palabas simples, con unos pocos acordes de guitarra y una armónica.

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Tengo que ponerme en contacto con ellos como sea, pensé. Dicho y hecho. Dos semanas después de cruzarnos por la calle, los señores Apaches tuvieron la amabilidad de invitarme a su piso a charlar de Santiago, de la calle, de la vida y de la música.

Sergio (1987) y Xácome (1990) son estudiantes de filología con alma de músicos. Entre sus influencias destacan figuras como Dylan o Cohen y afirman con rotundidad que “ser artista es la forma de vida más elevada que hay de todas las que hay. Incluso puedes ser artista y no llegar nunca a crear nada.” Comienzo pregúntandoles, como es lógico, por el nacimiento del grupo. Mejor dicho, por su nacimiento como músicos, un comienzo muy ligado a Compostela y a sus espacios.

En primer lugar recalcar que no somos un grupo… un dúo como mucho. ¡Como el dúo dinámico! Nos juntamos básicamente por afinidad. Hay ligeras diferencias pero no vamos a encontrar a otra persona con la que nos sintamos tan identificados. La afinidad es bestial en todos los aspectos, pero en lo musical es excepcional.

Los Apaches empezaron este año, antes eramos unos pringados. Ahora lo seguimos siendo, pero tenemos un papel más glamuroso y nos lo tomamos más en serio. Nos gusta tocar aquí, Santiago nos encanta. Si tuvieramos que pasarnos la vida en esta ciudad lo hariamos sin ningún problema. Aunque se piense que en Madrid o Barcelona es donde está el cotarro, aquí hay grupos como Novedades Carminha o Triángulo de Amor Bizarro que han crecido un montón y dentro de lo que cabe están siendo conocidos a nivel peninsular. Y hay también grupos de gente joven como Agoraphobia o Sinestesia. Santiago tiene mucho movimiento cultural y hay un montón de locales donde hacer música. Tocar en la calle, como hacemos nosotros, es más complicado porque la política municipal es muy estricta. Pero lo cierto es que estar en el Franco nos encanta”.

Cuando les pregunto más en concreto cómo les dió por ponerse a cantar Xácome me responde entre risas… “No aprendimos. Es aquello de “incluso en mi lecho de muerte no me canso de aprender”. Uno aprende siempre. Quiero decir, no damos el cante pero tampoco hacemos maravillas con la voz”.

La presencia de estos dos chicos está llena de humor, sinceridad y una sensibilidad especial. También de una melancolía más propia del romanticismo que de la frenética sociedad actual.

Aunque no cabe duda de que por su ingenio y extravagancia podrían ser personajes salidos de una película de Woody Allen, actuando dentro de su particular escenario: las calles compostelanas. Esas que han acogido y acogen a decenas de intrumentistas, cantantes, pintores, malabaristas, fotógrafos… artistas de todo tipo. ¿Cómo es ser un músico de la calle?

Es maravilloso. Nos encanta tocar en la calle. Para nosotros es el summun de la expresión artística. Ves a la gente pasar, hay personas que se quedan y lo hacen de manera sincera, porque realmente les has transmitido algo. Estás más cerca del público, puedes conocerlo. Estar en contacto con las personas de esa forma es una de las mejores sensaciones de ser músico, un ambiente mágico. Es una lástima que el Concello tenga esa política tan restrictiva… no la entendemos muy bien. ¿Porqué no se puede tocar en el Franco?”

¿Y en qué momento se encuentra la música a día de hoy? ¿Como veis el panorma español?

S.: Creo que estamos viviendo una de las mejores etapas de la música. Hay una cantidad impresionante de buena música hoy por hoy. Con más medios de gravación y distribución es asequible hacer música. En Inglaterra y Estados Unidos hay un número amplísimo de artistas de buena calidad que quizás si hubieran gravado en los 60 o los 70 serían dioses… nunca ha dejado de haber buena música. No hay duda que The Doors o Led Zeppelin fueron impresionantes, sus canciones son eternas, pero los grupos tienen fecha de caducidad. Hay que reinventarse, aunque la esencia del rock, el blues, el pop, el jazz o el folk siempre estará ahí. Es probable que no vuelvan a nacer grandes géneros musicales, pero lo importante es seguir creando buenas melodías y buenas letras.

Es más, yo creo que musicalmente en este país hay muchas cosas. Aunque no se valora el ser músico y falta mucho reconocimiento. Si Aute, Sabina o Serrat fueran americanos o franceses, serían mundialmente conocidos. Pero en este país sí que hay, a día de hoy, muy buenos músicos.

X.: sí, otra cosa es que se valoren en su justa medida. Cuando supe que Love of Lesbian emepezaron a vivir de la música hace cinco años, a partir del disco de 1999, flipé. Es jodido pensar que el Señor Chinarro trabajó en una fábrica de bollicaos. A mí esas cosas me chocan.

¿Y cómo lleváis lo de tocar en público? ¿Preferiríais no tener que hacerlo y tocar sólo para vosotros mismos?

S.: a mí me gusta tocar para el público, soy un poco vanidoso. Poder compartir con otra persona una canción… que esa persona pueda llegar a sentir lo mismo que tú estás sintiendo cuando tocas es una conexión única. Una canción deja de ser sólo una parte de ti para pasar a ser una parte de la vida de los demás también. Y es lo que merece la pena del arte, compartirla; lo dice Nacho Vegas en una entrevista, “cuando compartes una canción con otra persona la música crece”.

X.: a mi me gustan las dos cosas. Sí es verdad que me pone más tocar para un público. Pero siempre seguiré tocando para mi mismo… tocar para las paredes está genial, es la ostia, aunque en cierta manera, aún estando solo, te imaginas tocando para alguien más.

Me hablan de tocar, de la música y de lo que para ellos representa y en sus caras veo escaparse tímidas sonrisas de ilusión y felicidad. Tirando un poco más del hilo empezamos a conversar sobre qué debe tener una buena composición para que le pueda decir algo a ese público…

Decía Chopin que “no hay nada más odioso que la música sin significado oculto”. ¿Qué opinais vosotros?

X.: está claro, lo bonito es que falte algo en la historia. Como dice Sabina “una buena canción es una buena letra, una buena melodía, un buen acompañamiento… y algo más”. A mi me repatea cuando le piden a un artista que explique la letra de una canción. No está bien que te lo den todo hecho. Está bien que quien esté escuchando se imagine en su propia cabeza lo que puede significar esa canción. Una buena composición sí que debe de tener un significado oculto.

S.: la música evoca a la vida. Lo bonito de una canción justamente es que evoque algo de tu propia vida. Y en ese sentido creo que la música tiene que tener un significado y un mensaje. La música y cualquier manifestación artística. Creo que el arte por el arte, es de pringados.

X.: una canción tiene que transmitirte algo, lo que sea. ¿Qué hay que hacer para componer? Tener algo que decir. Y decirlo. Una letra y una melodía.

¿Y Los Apaches tienen algo qué decir?

Muchas cosas, creemos que unos cuantos ya lo han dicho mucho mejor que nosotros, pero aunque el mensaje se repita, aunque el fondo no cambie porque es la eterna canción de la amistad, la muerte, la soledad, la justicia o el amor, la forma de transmitir esos mensajes sí puede ser diferente. Ahora mismo necesitamos tiempo para componer, hacer una buena canción es difícil. El potencial está ahí y esperamos ponernos pronto. Pero no creemos demasiado en la inspiranción; si Cohen tarda cinco años en componer una canción es por algo.

Los vasos se van quedando cada vez más vacíos. Ha pasado más de una hora y estamos llegando al final de la conversación: vamos por fin al corazón de la cuestión. Lo que nos reunió aquella noche y lo que seguramente os haya traído a vosotros, lectores, hasta este punto. ¿Porqué necesitamos la música para vivir? ¿Qué nos proporciona la música que no nos da otra cosa?

La música no nos da dinero, no nos da reconocimiento ni fama mundial pero nos aporta algo… cuesta definirlo. De alguna manera es… estar vivo. Y no nos referimos sólo a interpretar, a veces escuchar una canción te hace volver a la vida y ver que el mundo tiene sentido. La música puede ser redentora, es un bálsamo para las heridas.

Fin de la entrevista. Hora de dejar aquellos acogedores sofás azules y aquel penetrante olor a alcohol. Cuando la puerta se cerró tras mis espadas, me dí cuenta: había pasado unas horas inolvidables con auténticos artistas. Pude encontrar en el aparente caos de pensamientos, sentimientos y sonidos la lógica musical de esta entrañable pareja. Sergio y Xácome forman parte de ese grupo de invisibles héroes cotidianos que nos ayudan a escapar de vez en cuando de la realidad y que nos devuelven con su música la creencia en lo más puro y fundamental de la vida, la alegría, el dolor, el arte, la poesía o el amor.

Los Apaches de París forman en sus interpretaciones una armonía rebelde, dulce y carismática que se funde con la ciudad. Dejémonos envolver por las calles, los bares, las esquinas y los soportales… porque los grandes músicos también nacen en un piso de estudiantes de Santiago de Compostela.

Para saber más sobre Los Apaches de París: http://www.facebook.com/pages/Los-Apaches-de-Par%C3%ADs/125346344291285?fref=ts

Para escucharlos en sus vídeos de You Tube: http://www.youtube.com/feed/UCVa7xkSQSAtSro3ZTo_O9nQ

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